Presentación
Julio 19, 2008 at 6:02 am (Personal) (alternativos, comunidad, distribuciones, filosofia, instalacion, introduccion, libre, linux, migrando, Programas, socialismo, soft, ubuntu)
Bienvenidos a mi bitácora.
Antes que nada me presentaré, ya que como decía un viejo maestro: “como muchos de los internautas sabrán, evaluar lo que se encuentra en la red depende también del ‘valor’ de la fuente de la que se lo encuentre. Y el valor de la fuente depende muchísimo de su autor y sus cualidades”.
Soy un estudiante de informática, me encuentro a mitad de camino en la carrera. Llevo 15 años al lado de las computadoras. Me gusta el software libre en general, pero más que nada el software que me libera y hace mi vida más fácil, simplemente. Hasta hace unos cuantos años esto no me pasaba con linux. Si bien es cierto, tampoco tenía internet en mi casa. Como consecuencia bajar las actualizaciones y paquetes en el cybercafe para luego ir a mi casa a instalarlas y que me pida unas cuantas dependencias más, no me hacía mucha gracia.
Ahora ya hace un tiempo que dispongo de una conexión a internet en casa, pero que vengo con linux hace ya un buen rato, aproximadamente 4 años y medio. En todo este tiempo he podido experimentar, probar, programar, destripar, romper, destruir, modificar con todo tipo de programas y sobre diferentes distribuciones, algunas de ellas muy diferentes entre si.
Dentro de esas distribuciones se encuentran (no voy a decir las versiones, porque algunas no las recuerdo): Vector, Kubuntu, Knoppix, Puppy, Grey Cat, Suse, Mandrake, Mandriva, Slax, Backtrack, Freespire, Zenwalk, Urli, Lihuen, Xandros, Sabayon, Deli, Fedora, Xubuntu, Ubuntu y tal vez alguna más que se me está quedando en el tintero. Algunas de ellas, sólo duraron unos pocos días en mi disco rígido, como caso excepcional Freespire sólo horas. Otras, duraron al menos unas semanas y el resto sólo las uso como live cd. Si bien no son muchas, tampoco son pocas.
Mi experiencia con Ubuntu es un poco catastrófica. Yo arranqué con Ubuntu cuando este daba sus primeros pasos. En ese entonces no tenía internet y ubuntu no traía ni siquiera un codec para mp3. Yo carecía de muchos paquetes escenciales, no los podía bajar y me frustró. Por eso me cambié de distribución y pasé a Mandriva. Hace seis meses un compañero de la facultad me insitió en que le diera una segunda oportunidad a Ubuntu, que había progresado mucho y que ahora me iba a gustar ¿Qué podía pasar?… además ahora tenía internet en casa.
La bajé y me dispuse a instalarla, pensando por qué lo hacía en una especie de arrepentimiento, si además es considerada una distribución amigable para el principiante. Yo quería probar otra distro como Debian (aunque es el paso siguiente, no falta mucho) ya que mi labor principal es programar y según tengo entendido Debian es muy buena en ese aspecto. El caso es que instalé Ubuntu y comencé a probarla. Es cierto, había cambiado. Instalé lo que necesitaba. Todo anduvo muy bien. Logré configurar mi placa de TV, aunque sin poder grabar ni escuchar radio. Al tiempo me compré una cámara web, me costó trabajo configurarla pero finalmente lo logré. Los días pasaron y mi experiencia con Ubuntu se hizo cada vez más amena. Hasta este entonces seguía teniendo Windows en mi disco además de linux.
Resulta que un día me vi obligado a formatear la partición con windows, ya que necesitaba hacer una reinstalación (cada tanto windows se pone tosco y reinstalar resulta ser la única salida). Empecé el proceso de formateado y reinstalación de Windows XP, ese que he hecho tantas veces. La instalación de windows se colgó faltando un 15% aproximadamente. Pensé que tenía mala suerte y me dispuse a hacerlo nuevamente. Pero volvió a colgarse. Este proceso lo repetí alrededor de 6 veces, es obvio que no deseaba ser despojado de windows ¿Por qué se me colgó? Porque mi placa de video está “semi quemada” y cuando se habilitan los efectos 3d, por ejemplo, se cuelga todo el sistema, donde la única solución que queda es apretar el botón de reset ya que nada responde.
Yo para ese entonces, sabiendo de este problema de la placa (pero ignorando que sucedería eso en la instalación de windows), había entrado en pánico. Pensaba que no podría instalar tampoco linux, que era el fin. Entonces hice la prueba y para mi sorpresa no hubo ninguna falla. Ante mi esceptisismo me dispuse a reinstalar windows, si ubuntu se instaló por qué no podría windows, pero no anduvo. Reisntalé Ubuntu (ya que windows había quedado a mitad de camino), mientras pensaba que ahora debería acostumbrarme a tener solamente linux y a olvidarme de ciertas cosas privativas, que debería explicarle a mis conocidos que ya no me manden todas sus cosas con formatos privativos que no podía abrir, que no podría jugar a varias cosas ya con ellos. Traté de consolarme y de convencerme que me terminaría adaptando a mi nueva realidad o adaptando a ellos a la mía… ¿por qué no?
Lamentablemente, sólo uno de ellos se ha unido a este loco además de mi hermano, en esta cruzada, verdaderamente revolucionaria para lo que el mercado y la sociedad nos impone hoy en día, del software libre. Cierto trabajo me ha costado convencerlo, pero es una persona de mente abierta (no como esos que “argumentan” cosas como “yo uso internet explorer, no me vengas con el chotopera, que el morzilla ¿QUÉ?, el I.E. es el mejor navegador que hay, acá en mi casa siempre usamos ese y lo vamos a seguir usando”) y un usuario medio con ciertos conocimientos y experiencia en informática. Aunque, claro está, nunca se manejó en entornos linux.
Es en parte por él, en parte por mi, en parte por mis convicciones, en parte por mi situación actual. Estoy convencido que el software libre puede cambiar el mundo, que hoy en día es una de las representaciones sociales más prácticas y exitosas que existen. La cual nos puede llevar a lograr una descentralización de la riqueza, a un crecimiento personal, a una reducción en los gastos peronsales y estatales, a un creciemiento tecnológico y educativo de oportunidades únicas, a conocer nuevas personas, a involucrarnos en el desarrollo y colaborar con la comunidad en cualquiera de sus formas, ya sea aportando ideas, haciendo una traducción, testeando, reportando un fallo, programando, haciendo “publicidad” o escribiendo simples guías para los novatos o los no tanto.
Es por esa sencilla razón, que me encuentro acá. Quiero compartir con ustedes parte de mi experiencia. Puede que a alguien le sirva o le interese lo que tengo para decir, puede que no. La intención u objetivo de la bitácora será la de albergar artículos que sean de utilidad principalmente para mi. Así los podré acceder desde donde me encuentre. Si de paso, a alguien les resultan útiles bienvenido sea. También, colgaré “explicaciones” que mis conocidos en su momento me han pedido sobre linux. Por lo tanto, en principio se podrán encontrar los programas que tuve que reemplazar, cuando deje windows, por sus equivalentes en linux, más otros programas que puede necesitar el usuario promedio.
¿Por qué me decidí a hacerla con Ubuntu? Por una razón primordial. En Ubuntu encontré algo que realmente me pareció fantástico. Tiene una comunidad de usuarios grandísima, dispuesta a colaborar siempre. Todas las distribuciones la tienen, por supuesto. La diferencia es que la de Ubuntu es muy grande, extendida en muchos paises y por ende en muchos idiomas. Util para cuando se los habla. Pareciera que Ubuntu se está convirtiendo en sinónimo de linux, dejando atrás a muchas distros… cosa que odiaría que suceda. Pero para arrancar, mayormente por el soporte con el que cuenta está distro, creo que es la ideal. Esto no quita que Ubuntu no sea apropiada para usuarios más avanzados, de hecho es perfectamente adaptable.
En su momento me pregunté sobre en qué idioma escribir en el blog o si también podría traducirlo al inglés y hacerlo bilingüe. Por ahora no lo haré, ni lo tengo previsto. Ellos ya tienen bastante información, yo diría que toda está disponible en ese idioma. ¿Y si es un mongol que sabe inglés el qué llega a mi bitácora? Es una posibilidad, pero como dije ya hay mucha información en ese idioma. Este idioma (el mío) cada vez se extiende más, claramente lidera en territorio, uniendo a América en una única identidad, el cual con sus aproximadamente casi 40 millones de hablantes en Estados Unidos, está cada día más cerca de derrotar al imperio. Y en parte esa es la raiz del software libre, desligarse del software del imperio. Yo me debo a mi gente, a mi lengua, a mis queridos hermanos latinos. Es por eso que acá muy difícilmente encontrarán palabras inglesas o spanglish.
Te pido que si encontrás útil esta bitácora, te inspira, te ayuda o srirve de alguna manera me lo hagas saber. Eso me sirve para seguir adelante, ya que tiendo a desalentarme rápidamente.
¡Qué lo disfrutes, sacale el jugo! (si es que tiene).
Bombita Rodríguez.
19-7-2008.
Proma dijo:
Julio 19, 2008 a 1:42 pm
¡Muy buena reseña! ¡Te deseo mucha suerte!